martes, 13 de octubre de 2015

¡El éxito de una demanda laboral!

Sin duda una de las mayores preocupaciones de los empresarios y directivos es disminuir los riesgos laborales que generan gastos innecesarios. El éxito de un juicio laboral no está definido desde el principio, sino que depende de muchos factores, tanto para el que demanda como para la empresa.

La actividad previa al despido, minimizada por muchos, no debe descuidarse, ya que puede aceitar el camino o simplemente, convertirse en un obstáculo insalvable.

Lo cierto es que, los actos improvisados, como en muchos aspectos de la vida, incluyendo el Derecho Laboral dejan flancos débiles, y pueden tener resultados nefastos; en cambio, un acto meditado, fundado en elementos concretos, y evidencias que lo corroboren, permite lograr un triunfo.

Una de las preguntas que los dueños de PYMES se hacen es ¿puedo eliminar las demandas laborales?; los empleados siempre tendrán el derecho de presentar una demanda ante la junta de conciliación y arbitraje para exigir el pago que por ley les corresponde, por lo cual no estamos exentos, es decir el riesgo siempre existirá, lo que sí se puede, es disminuir hasta llegar al punto máximo de la eliminación de perder dichas demandas y la base para llegar a este punto es en definitiva, la prevención , el orden, y el control de documentos con los cuales podamos acreditar el cumplimiento de las obligaciones como patrón. Disponer de documentos probatorios es la mejor arma para salir airoso ante un pleito laboral:

Contrato de trabajo es un acuerdo de voluntades en donde se pone de manifiesto los derechos y obligaciones de cada una de las partes. Es el documento que formaliza la relación laboral entre empleador y empleado. Al contar con el contrato inicial firmado por el empleado se dan por aceptadas por ambas partes las condiciones desde la fecha de inicio hasta la fecha de término dependiendo del periodo de contratación, si existieran contratos por tiempo determinado es importante contar con cada uno de los contratos firmados.

La elaboración y firma de contratos de trabajo le permitirán establecer de forma fehaciente las condiciones de trabajo, las obligaciones y derechos del patrón y del trabajador, las causas de terminación, rescisión o suspensión de las relaciones laborales, así como otros elementos que deben ser establecidos con toda precisión para evitar ambigüedades, confusiones y malos entendidos.

Recibos de nómina: el recibo de nómina se debe entregar al trabajador al momento de pagarle su sueldo para que lo firme y por este medio comprobar que ha recibido el pago de dicha nómina firmada, desde la fecha de inicio hasta el término de la relación laboral.

Controles de asistencia:
  • Comprobantes de pago de participación de utilidades, vacaciones, aguinaldos.
  • Carta de renuncia firmada por el trabajador para justificar que se le pagó lo que le correspondía.
  • Comprobantes de retenciones del impuesto sobre la renta.
Tenga en cuenta que no presentar estos documentos implica que se aceptan las pretensiones del trabajador si este señala que nunca le han sido pagadas las mismas.

Expediente del empleado:
  • Acta de nacimiento
  • Solicitud de empleo
  • Cartas de recomendación
  • Constancia de no antecedentes penales
  • Aviso o constancia de inscripción al RFC
  • Alta en el seguro social
  • Credencial de elector
  • Comprobante de domicilio actual
  • Contrato individual de trabajo
  • Descripción de puesto y funciones
  • Constancia de la CURP
  • Constancias o cédulas que acrediten su capacidad, aptitud o facultad para ejercer su profesión
  • Constancia de retención de crédito INFONAVIT
  • Constancia de descuento por otros conceptos por los que la empresa esté obligada a retener.

    Artículo por: Great Team